María nos enseña a superar el sentimiento de soledad

Muchas veces nos dejamos llevar por el sentimiento de soledad. Es algo que a todas nos ha pasado pero no tiene por qué ser malo. Hoy queremos explicarte en 5 puntos, cómo es que nuestra madre María nos enseña a través de su propia vida a superar el sentimiento de soledad a través de acciones muy efectivas y que nos ayudarán a sentirnos conectadas con el Señor.

1. Que se haga tu voluntad y no la mía

Que se haga tu voluntad y no la mía

Si algo podemos relacionar con María, madre de Jesús y madre nuestra, es que era una mujer obediente y siempre estaba presta a escuchar la voluntad de Dios. En nuestro caso, cuando sintamos ese sentimiento de soledad acechando poco a poco, pongámonos en oración y pidámosle al Señor que se haga su voluntad y no la nuestra. 

Puede llegar a suceder que no entendemos el motivo de nuestra situación, nos quedamos encerradas en pensar que estamos solas, sin nadie a nuestro alrededor sin pensar en lo que Dios nos quiere enseñar en esa circunstancia. Dios actúa de formas maravillosas, así que ten en cuenta que seguir la voluntad de Dios se refiere a que reconozcamos nuestros sentimientos y hagamos algo al respecto. Dios nos pone en el lugar y momento adecuado para llevar a cabo sus planes. Míralo como una oportunidad de crecimiento personal y espiritual.

2. Ayuda a tu prójimo

Ayuda a tu prójimo

María también se caracterizaba por ayudar a los necesitados. En la actualidad existen muchas formas de ayudar a quienes más lo necesitan, no solo de forma material, sino incluso, de forma espiritual; puedes visitar a los enfermos, hacer obras de caridad, escribirle cartas a otras personas que se encuentren solas, realizar llamadas telefónicas y un sinfín de cosas más que se pueden convertir en toda una cadena de ayuda y contacto que será de mucho beneficio no solo para ti, sino para quienes lo necesitan.

3. Busca una comunidad

Busca una comunidad

Esto también es clave. En la Biblia se menciona que María se reunía con los apóstoles para hablar de la Palabra de Dios, se reunía con las mujeres para hacer obras de caridad y así formaba un vínculo con todos ellos, ya que recordemos que ella es nuestro madre, la que se preocupa por cada uno de sus hijos.

Puedes buscar una comunidad que se adapte a tus gustos y necesidades de fe, de repente si eres una mujer de fe y acción, puedes unirte a una comunidad misionera, si eres una mujer de fe y oración, puedes unirte a una comunidad de oración, si eres una mujer de fe y alabanza, puedes unirte a una comunidad de alabanza y adoración. Existen muchas posibilidades, sigue los pasos de nuestra mamá María y busca en esa comunidad el calor espiritual que necesitas en tu vida.

4. Realiza actividades que te llenen

Realiza actividades que te llenen

No debemos olvidar, bajo ninguna circunstancia, que María también fue mujer y ella, al igual que nosotras, tenía pasatiempos o actividades que le gustaban realizar. Encuentra esas actividades que a ti te hagan sentir bien, de repente te gusta el arte, la cocina, el canto, el deporte, cualquier actividad que esta sea, pero que te haga sentir el corazón contento. Tómate un poco de tiempo para realizarla sola, para disfrutarla más o acompañada con personas a las que les guste lo mismo, verás que el tiempo se pasará volando.

5. Por último, pide su intercesión

Por último, pide su intercesión

Y finalmente, recuerda también que María es la intercesora por excelencia, así que ponte en oración y pídele que se una a tu plegaria intercediendo por ti, para que nuestro Señor pueda darte aquello que tu corazón tanto necesita.

No dejes que la soledad te supere, tú eres una mujer fuerte e independiente, y aunque a veces la tristeza se asome por nuestras vidas, recuerda siempre a nuestra madre querida, la Virgen María, quien con su propio testimonio nos ayuda a superar las pruebas y salir adelante como una verdadera mujer de fe.

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