Dios está con nosotros: Cómo afrontar los conflictos familiares

Dios creó a varón y  mujer a su imagen y semejanza y los bendijo para que así habitarán la tierra y formarán una familia como base fundamental de su iglesia. Así también les dio características muy diferentes que los hace seres únicos, sin embargo, estas mismas son las que en muchas ocasiones pueden generar conflictos entre los miembros de la familia ya que poseemos diferentes formas de pensar, personalidades, gustos entre otros.

Esta unión de personas únicas en las familias generan altibajos, pero casi siempre que  ocurren somos nosotras quienes intervenimos y en muchas ocasiones tomamos el rol de mediadoras, para solucionarlo  ya que es parte de nosotras lograr que cada miembro se sienta a gusto y en equilibrio para mantener a nuestro hogar feliz; por eso hoy conoceremos algunas técnicas que servirán en la resolución de conflictos familiares desde la espiritualidad.

1. Negociar

Todo problema tiene más de una solución y frente a un conflicto Dios nos invita a encontrar la respuesta que satisfaga a ambas partes; así lo podemos ver en Isaías 36,8 Ahora pues, te ruego que llegues a un acuerdo con mi señor el rey de Asiria, y yo te daré dos mil caballos, si por tu parte puedes poner jinetes sobre ellos, esta cita  nos muestra la negociación como un recurso lo cual no es otra cosa que un acuerdo entre los miembros donde ambas partes puedan ganar. 

2. Manejar las emociones

Es muy probable que durante una discusión se pierda el dominio sobre nuestras emociones y se tienda a actuar por la ira, no obstante Dios en su Palabra nos llama a pedir a través del espíritu santo amor, paciencia y mansedumbre los cuales podemos observar a través de su palabra en Gálatas 5, 22-23 “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” estos frutos son los que favorecerá  la escucha y flexibilidad al momento de llegar a los acuerdos; permitiendo que estas emociones negativas puedan ser expresados de forma respetuosa y asertiva.

3. Ve el lado positivo

Una situación difícil como un conflicto trae también la oportunidad para conocerse y mejorar las relaciones familiares pues Dios en su amor nos dice a través del evangelio de Lucas 11, 17 “Pero él, conociendo sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y casa contra casa, cae.” Por lo que no es recomendable dejar de resolver los conflictos ya que estos deben ser vistos como aquellas situaciones que nos unen como familia en busca de una solución.

Así pues recordemos poner en práctica estos consejos que ayudarán al momento de resolver un conflicto ya que es inevitable que estos ocurran dentro del entorno familiar, más lo importante es saber cómo abordarlos y permitir que estas circunstancias refuercen nuestros lazos familiares.

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