4 Ejercicios para fortalecer el amor propio a través del amor de Dios

Todas las personas que creemos en Dios hemos escuchado aunque sea una sola vez acerca de su infinito y gran amor, ese amor desmesurado que nos da sin medida, sin importar quienes somos o todo lo que llevamos a cuestas. Pero quizá a ti también te ha pasado que, sabiendo lo mucho que te ama Dios, no te has sentido digna de su amor, has sentido que no eres la gran cosa o que, finalmente, nadie te quiere con profundo amor.

¡A levantar esos ánimos! Aunque no lo creas, las cosas no son así, si tú, que eres una mujer valiosa para Dios no reconoces el precioso tesoro que hay en ti, entonces sigue leyendo, hoy haremos 4 ejercicios que nos ayudarán a fortalecer el autoestima y amarnos como, literalmente, Dios manda.

¿Qué es la autoestima?

Es la valoración que uno tiene de sí mismo, generalmente es positiva, pero cuando esta se ve afectada muchas veces por nuestros propios pensamientos y por el entorno, esta se decae ¡y es necesario levantarla!, no porque simplemente “así debe ser”, sino porque todos somos valiosos, y tú, una mujer realmente importante para el Señor y todos los que te conocen, mereces saber que hay mucho más en ti de lo que crees.

¿Qué me dice Dios en su Palabra acerca del amor propio?

Aunque no lo creas, hay un versículo de la Biblia que habla del amor propio ¡Y NUNCA NOS HEMOS DADO CUENTA!, o quizá sí, pero no se le ha prestado la atención necesaria, ahora te cuento cuál es:

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”
Mateo 22, 39.

Muchas veces hemos leído y hasta incluso aprendido este versículo de la Biblia, que hace referencia a las enseñanzas de nuestro Señor Jesús cuando nos dice que debemos amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

Pero, ¿qué pasa?, que todo el tiempo nosotros hemos entendido:

✅ Amar a Dios sobre todas las cosas.
✅ Amar a nuestro prójimo.

Pero no es exactamente lo que Jesús nos pidió, sino más bien, Jesús nos pide que amemos a Dios, nuestro Señor (obviamente) y que amemos a nuestros hermanos, pero no solo eso, sino que los amemos COMO A NOSOTROS MISMOS.

¿Eso qué quiere decir?, que si hemos entendido desde un comienzo que debemos amar al prójimo con gran amor, a eso se le agrega que es un gran amor el que debemos sentir por nosotros mismos primero, de ahí es que sale la frase “debo amarme primero para poder amar a los demás”.

¿Cómo fortalecer mi amor propio?

Compartimos contigo 4 ejercicios muy prácticos que te invitamos a realizar para que sepas que hay más valor en ti del que tú crees.

1. Ejercicio 1: Reconoce tu valor

  • Antes que nada debes reconocerte como una hija de Dios, como su princesa, como la niña de sus ojos, pues es así como Él te mira. Debes saber que provenimos de un Padre que nos ama y nos ha hecho a su imagen y semejanza, y aunque lo sabemos, a veces nos cuesta mucho experimentarlo.
  • Para ello puedes ayudarte de hacer una lista de los talentos o cosas para lo que crees que eres buena, verás que esos son los regalos que Dios te dio, regalos que no debes esconder porque piensas que “no son tan valiosos”, sino más bien, son regalos que debes potenciar y compartir con los demás.
  • Por ejemplo, de repente tienes talento en la cocina, en las artes o quizá tu talento es ser un buen oidor, escuchas con atención a la gente que te habla y puedes comprender lo que siente. Hay más talentos de lo que crees, solo tienes que darte cuenta que aquello que parece insignificante, es más grande de lo que piensas.

2. Ejercicio 2: Identifica tus fortalezas

  • En un papel escribe todos los logros que has tenido que puedas recordar, puede ser que solo recuerdes 1, 5 o más, aquí el detalle es que debes ser generosa contigo misma. Un logro puede ser haber terminado una carrera profesional, pero un logro también puede ser haber aprendido a preparar el platillo que tanto te gusta, empezar a hacer ejercicio, dejar de tomar bebidas azucaradas, orar diariamente, en fin, todo lo que implique haber logrado algo que era difícil para ti, por más simple que se vea, es un logro único y personal en tu vida.
  • No trates de comparar tus logros con los de tus familiares o amigas, porque cada mujer es especial y diferente. Tus logros son solo tuyos y solo tú y el Señor saben cuánto trabajaste para poder conseguirlos.
  • Una vez que tienes tu lista armada, piensa en lo que fue necesario para lograr esas metas. Por ejemplo, si uno de tus logros es comenzar a hacer caminatas cortas 3 veces a la semana, de repente lo que te ayudó a hacerlo fue la disciplina y una gran fuerza de voluntad, entonces esas son TUS FORTALEZAS. Así, logro a logro, podrás darte cuenta de que eres más valiosa de lo que creías.

3. Ejercicio 3: Usa la gratitud a tu favor

  • Ahora que nos hemos dado cuenta de que tenemos talentos y fortalezas que el Señor mismo nos ha dado, es momento de ser agradecidos por ello. Dale gracias a Dios porque eres una mujer llena de virtudes y con un gran potencial, recuerda hacerlo en tu oración diaria y esto te ayudará a fortalecer tu autoestima.
  • Pero además de ello, escribe una carta para ti misma. Así como lo lees, haz de cuenta que le estás escribiendo a una amiga muy querida para darle gracias por ser tan fuerte y valiente, por ser como es y por ser una gran amiga.

En esa carta debes mencionar:

  • Lo que más te gusta “de tu amiga”
  • Las personas que más quieren a “tu amiga”
  • Por qué estás orgullosa “de tu amiga”
  • Lo que necesita (consejo) para que “tu amiga” se sienta mejor consigo misma

A veces es necesario vernos desde fuera para ver ese gran valor que a simple vista nosotros solos no podemos notar.

4. Ejercicio 4: Realiza alguna actividad que implique movimiento

  • Está comprobado que la actividad física tiene un gran aporte sobre la autoestima, y eso no quiere decir que mañana mismo deberás correr una maratón, sino más bien, con 30 minutos de alguna actividad que sea un ejercicio para ti, es más que suficiente.
  • Recuerda que no todos somos atletas o tenemos la misma condición, solo haz lo que te guste por 30 minutos al día, de repente pon unas canciones que te gusten y baila, sal a caminar un rato, si tienes mascota puedes sacarla a pasear caminando por 30 minutos o, si te gusta la alabanza expresiva a Dios, pon unas alabanzas en tu celular y comienza a levantar los brazos y a danzarle de la manera en que te nazca, además de liberar tu alma a través de la adoración, moverás tu cuerpo y tendrás la actividad que necesitas.

Estos 4 ejercicios te ayudarán a fortalecer ese amor propio de la mejor manera posible, a través del amor de Dios, de ese Padre que está contigo en cada momento, Él sabe la mujer que eres, Él te conoce y quiere que te ames con la misma fuerza que Él te ama.

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